Figueres es y ha sido una ciudad con vocación comercial. Fue la primera ciudad gerundense que dispuso de una zona comercial peatonal en el centro de la ciudad. Hoy día, el centro histórico, es un gran espacio comercial al aire libre que acoge una notable y diversificada oferta de tiendas de productos alimentarios, de tejidos y de confección así como de paramento para el hogar.
El millar de comercios de la ciudad atraen compradores de la comarca del Alt Empordà, las comarcas gerundenses y del sur de Francia. Es un comercio de calidad basado en el trato familiar que no excluye criterios más modernos e innovadores como las franquicias. Figueres ofrece la posibilidad de comprar paseando y pasear comprando.